Ataques de pánico y qué puedes hacer para superarlos
¿Qué son los ataques de pánico?
Si afortunadamente nunca has sufrido ataques de pánico, seguramente te parezca difícil llegar a comprender este trastorno. En primer lugar porque el ataque de pánico aparece la mayoría de las veces sin un desencadenante evidente e identificable, que aparentemente pueda explicar la reacción extrema de pánico a quien no se ha visto nunca cara a cara ante una situación de este tipo.
Es por ello que, al intenso sufrimiento de este trastorno, se suma muchas veces la incomprensión de las personas que son testigos de quien lo sufre.
Modalidades del ataque de pánico
Normalmente, el trastorno de ataque de pánico tiene como origen una primera experiencia emocional negativa. Puede ser simplemente una primera duda o pensamiento de sentirse mal, un pequeño dolor que interpretamos como una señal de un ataque al corazón, un pequeño mareo, etc.
El problema es que una vez conformado el problema, nuestro cerebro ya no necesita un estímulo externo para desencadenar el pánico, le basta un pensamiento.
Este trastorno puede conformarse de diferentes modos.
Situaciones predecibles
Por un lado nos encontramos los casos en los que el ataque de pánico se manifiesta normalmente en situaciones predecibles, por ejemplo cuando entro en un lugar cerrado (claustrofobia) o bien cuando estoy fuera de casa en lugares concurridos (agorafobia).
En estos casos la solución intentada principal es la de evitar la situación temida, y dado que el ataque de pánico sólo sucede en una situación predecible la solución aparentemente funciona; de este modo las personas con un trastorno de agorafobia crean una jaula en la que que van limitando cada vez más sus movimientos y que acaba impactando en todas las áreas de su vida.
Situaciones impredecibles
Por otro lado, nos encontramos con la modalidad en la que el ataque de pánico se expresa casi siempre en situaciones impredecibles. En estos casos las personas están en situación de alerta constante e intentan mantener bajo control sus reacciones fisiológicas. El problema de este intento de solución es que «el que busca encuentra» y el intento de control lo que provoca es la propia alteración de sus constantes fisiológicas desencadenando los temidos ataques de pánico. La paradoja es que mientras más intento controlar más pierdo el control.
Modalidades habituales
Por otra parte, podemos encontrarnos personas que sufren crisis de ataque de pánico que se complica con agorafobia, y viceversa, es decir personas con agorafobia que se complica con ataque de pánico.
En resumen nos encontramos con:
Ataque de pánico sin agorafobia
Ataque de pánico con agorafobia
Agorafobia sin ataque de pánico
Agorafobia con ataque de pánico
Tengo ataques de pánico ¿Qué puedo hacer?
Si ya llevas tiempo sufriendo ataques de pánico mi consejo es que busques ayuda profesional cuanto antes para resolverlo. Existen protocolos de intervención para este trastorno que lo resuelvan eficazmente en un tiempo razonable.
No obstante, cuando sientas que estás ante un ataque de pánico recuerda:
1. El ataque de pánico es como una ola
Alcanza su máxima intensidad rápidamente y luego va disminuyendo hasta que desaparece. Por tanto, el tiempo que dura es relativamente breve. Lo peor acontece en los primeros diez minutos y en una media hora debería haber desaparecido completamente. Así que, recuerda que pasará.
2. Nadie muere de un ataque de pánico
Aunque tu mente te este diciendo lo contrario recuerda que nadie se muere de un ataque de pánico, es una errónea interpretación de tu cerebro.
3. Identifica que estás ante un ataque de pánico
«El corazón late desenfrenadamente, se respira con dificultad, el cuerpo se electriza, la mente galopa, veloz.» esta definición de los síntomas de un ataque de pánico de Giorgio Nardone me gusta especialmente para definir lo que pasa en un ataque de pánico.
Ahora bien, algunos de los síntomas de un ataque de pánico son similares a los que pueden producir algunos problemas médicos. Es por ello que: si los síntomas no mejoran en poco tiempo o bien tienes antecedentes de alguna enfermedad que comparte los mismos síntomas del ataque de pánico o tienes dolor, es importante descartar que estamos ante otro tipo de problema y deberías acudir a un centro médico.
4. Bloquea el intento de control de las reacciones fisiológica
Sólo si estás seguro de estar ante un ataque de pánico puedes hacer lo siguiente.
1. Coge una libreta o el teléfono movil y abre una nota para escribir, comienza justo en cuanto empieces a tener los primero síntomas del ataque de pánico no después:
2. Anota la Fecha, anota la hora, describe dónde estás, describe con quién estás, describe detalladamente qué sensaciones sientes, describe detalladamente qué pensamientos tienes.
3. Concéntrate en describir con todo lujo de detalles tus sensaciones y pensamientos hasta que «termine la tormenta».
El objetivo de esta técnica, aunque parezca contraintuitivo, es la de bloquear el intento de control de las reacciones fisiológicas desplazando la atención del control de las reacciones a su observación.
¿Preparad@ para cambiar?
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